Chile: Ñuñoa, Santiago y salitreras Humberstone y Santa Laura, contarán con nuevas áreas protegidas.

El Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) aprobó la solicitud de declaratoria como Zona Típica del Barrio Suárez Mujica en Ñuñoa, donde destacan obras de notables arquitectos. A su vez, se aprobaron las solicitudes de ampliar la actual Zona Típica del Barrio Yungay y el Sitio de Patrimonio Mundial Humberstone y Santa Laura

En una primera decisión el CMN aprobó la declaratoria como Zona Típica del histórico barrio ñuñoíno surgido a mediados del siglo XX, en el que destacan obras de los arquitectos Mauricio Despouy, Vadim Fedorov, Schapira & Eskenazi, José Dvoredsky, Luciano Kulczewski y Viterbo Castro, entre muchos otros representantes de los inicios de la modernidad en Chile.

La solicitud de declaratoria fue presentada por las juntas de vecinos N° 12 Javiera Carrera, N° 13 Suárez Mujica, N° 14 Eusebio Lillo, N° 15 Parque del Deporte y la organización vecinal “Barrio Suárez Mujica”, y contó con el respaldo del Colegio de Arquitectos de Chile y la diputada Marcela Sabat. El Colegio de Arquitectos destacó la heterogeneidad de este contexto urbano en que los arquitectos tuvieron la especial preocupación de diferenciar cada vivienda, al incorporar pequeños detalles o al variar las volumetrías principales, aspecto que le otorga a este conjunto una característica especial dentro de la ciudad.

Barrio Yungay

En tanto, el barrio Yungay, en la comuna de Santiago, sumará otras 80 hectáreas protegidas, tras la aprobación que el CMN dio a la solicitud de declaratoria que presentaron los vecinos y la Asociación de Barrio Patrimoniales, quienes lograron reunir más de dos mil firmas en apoyo de la ampliación de la Zona Típica. La solicitud contó con el respaldo del alcalde la comuna, Felipe Alessandri.

Humberstone y Santa Laura

En el caso de la salitrera, el CMN acogiendo la propuesta de la 37° Reunión del Comité de Patrimonio Mundial, en el año 2013, respecto a establecer una zona de amortiguación, acogió la solicitud para declarar Zona Típica el denominado “Entorno Oficinas Salitreras Santiago Humberstone y Santa Laura”.

La protección del carácter ambiental y propio del entorno de las oficinas amplía la protección de las salitreras, contando con una zona de amortiguamiento eficaz, capaz de reforzar la protección de este Sitio de Patrimonio Mundial.

El CMN remitirá la aprobación de las solicitudes al Ministerio de Educación para la dictación de los decretos respectivos, con los que se reconocerán oficialmente estas nuevas zonas protegidas.

Fuente: Consejo de Monumentos Nacionales de Chile.

El Consejo de Monumentos Nacionales resolvió aprobar la solicitud de declaratoria como Monumento Nacional del Teatro Nacional de Antofagasta.

El inmueble ubicado en Antonio José de Sucre construido en hormigón y  acero, es una de las escasas piezas art decó de Antofagasta y el único teatro de esas características, reflejo de una época de confluencia de diversas crisis pero también de voluntades de modernización de la arquitectura hacia expresiones más modernas.

“Es representativo de la simbiosis entre la industria minera y el desarrollo urbano en una época de cambios,  en que las empresas, el Estado y el municipio levantan construcciones consideradas como “modernas”, en un proceso de renovación que va aparejado del convencimiento de que Antofagasta necesitaba estar a la altura de lo que otras urbes ofrecían a sus habitantes. Así por ejemplo, el hormigón y el acero comenzaron a desplazar a la madera, el adobe y la caña”, dijo Ángel Cabeza, Director Nacional de Bibliotecas Archivos y Museos y Vicepresidente del Consejo de Monumentos Nacionales, al exponer los valores que fueron reconocidos en el edificio.

La construcción se inscribe dentro de las obras particulares de los arquitectos Gustavo Monckeberg y José Aracena, conocidos por su aporte en el diseño y construcción de innumerables inmuebles bajo el alero de la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales.

Ambos arquitectos diseñaron una serie de edificios destinados a teatros y cines en la ciudad de Santiago, entre los cuales se encuentran Teatro Esmeralda en 1922; el Monumento Nacional Teatro Carrera 1926; Teatro Septiembre, Teatro Prat y Teatro O’Higgins 1926-1030; Teatro Novedades 1930 y la restauración del Teatro Politeama 1920-1930.

El Teatro Nacional de Antofagasta, pareciera ser el único edificio diseñado por los arquitectos para una ciudad situada en el ámbito regional.

“Se trata de un teatro reconocido y valorado hasta el día de hoy por quienes fueron su público, siendo parte de la memoria colectiva de la ciudadanía. Su vida activa de casi 65 años ha significado que la gran mayoría de los antofagastinos identifiquen sus recuerdos cinematográficos con esta sala. Sede de todos los estrenos clásicos del cine, este lugar tiene la particularidad de unir generaciones. Esta transversalidad en los recuerdos y vivencias ha quedado de manifiesto en las publicaciones de prensa, redes sociales y campañas de firmas cuyo fin ha sido proteger el inmueble”, señaló por su parte Ana Paz Cárdenas, Secretaria Técnica del Consejo de Monumentos Nacionales.

El teatro, el primero en exhibir cintas sonaras en la región, cumplió funciones continuamente hasta 1990 con una capacidad para 2000 espectadores, manteniendo en la actualidad un buen estado de conservación.

La aprobación de la solicitud de protección patrimonial será remitida al Ministerio de Educación para la dictación del decreto respectivo.

Fuente: Consejo de Monumentos Nacionales.

Campus de la Universidad de Concepción es declarado Monumento Nacional.

Este lunes 13 de febrero fue publicado en el Diario Oficial el decreto N° 393, de 2016, del Ministerio de Educación que “Declara Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico al Campus Central de la Universidad de Concepción, ubicado en la comuna y provincia de Concepción, Región del Biobío.”.

De esta manera, el campus de la Universidad de Concepción quedará ( de acuerdo al artículo 12 de la ley N° 17.288) bajo el control y supervigilancia del Consejo de Monumentos Nacionales, y la Universidad no podrá destruirlo, transformarlo o repararlo, ni hacer en sus alrededores  construcción alguna, sin haber obtenido previamente  autorización del Consejo, el que determinará las normas a que deberán sujetarse las obras autorizadas.

Conoce el texto del decreto acá.

Fotografía por Tomás Sepúlveda.